Las aplicaciones de movilidad colaborativa refuerzan la información en relación al transporte, los circuitos urbanos y las alternativas de desplazamiento

 

Movilidad colaborativa

Cuatro de las 10 ciudades con peor tráfico de todo el mundo están en Latinoamérica. A la vez, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el 50% de la infraestructura de la ciudad está asignada al transporte, pero el 95% del tiempo un vehículo particular estará estacionado.

Frente a esta situación, ¿es necesario continuar desarrollando infraestructuras o aprovechar los datos buscando la manera hacer eficiente el transporte con la infraestructura actual? La segunda opción es básica. En lo relativo a la movilidad ciudadana, todavía hay muchas cosas por resolver, y estas oportunidades deben involucrar obligatoriamente a los ciudadanos.

El derecho a la movilidad urbana nos convida a pensar en la opción de ejercer nuestras garantías como ciudadanos, también en la eficacia en el transporte y en la sustentabilidad para nuestras ciudades.

Para poder llegar a cualquier sitio a tiempo, y de forma segura, necesitamos soluciones integrales que nos permitan decidir la forma y el momento de hacerlo según nuestras necesidades.

 

Alternativas al automóvil particular

Las ciudades del presente acogen con gratitud las alternativas al automóvil particular, y también lo harán las ciudades del futuro.

En Argentina, por ejemplo, está vigente la tendencia a usar el vehículo particular como medio de transporte preferencial. Según la división de Autos de Acara (Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina), en 2019 fueron patentados 459 592 vehículos, dato que representa un 42,7% menos que el total alcanzado el año anterior, pero que continúa siendo una cifra preocupante porque el parque automotor sigue creciendo y las ciudades no han logrado resolver todavía el problema de la movilidad.

Lo importante de trabajar en una red de transportes integrados es muy preciado para pensar ciudades en el marco de una movilidad sostenible. Al hablar de transportes integrados, nos referimos a la combinación de distintos tipos de movilidad para llegar a nuestro destino.

Hace años, el volumen  de automóviles en las ciudades no era cuestionado. No obstante, con el paso del tiempo, los atascos y las alertas medioambientales han despertado la preocupación y, a partir de ese momento, empezó el interés por buscar alternativas económicas y que respetaran el medioambiente.

 

Movilidad como derecho y no como medio

Si entendemos la movilidad como un derecho y no como un medio, comprenderemos la fuerza de la organización en comunidad y de usar los instrumentos de que disponemos para que nuestro día a día sea más fácil.

En aquellos lugares en los que la circulación de medios de transporte y de ciudadanos es muy compleja, la solución también se encuentra en nuestras manos. Con la evolución tecnológica, cada vez existen más propuestas que nos ofrecen la posibilidad de elegir, disponiendo de los datos correctos sobre el recorrido de los autobuses, trenes, subterráneos, taxis, bicis y cualquier otro medio de transporte, añadiendo las alertas en tiempo real sobre cortes y paros. Así podemos planificar nuestra movilidad de una manera mucho más fácil

Las aplicaciones de movilidad colaborativa tienden a reforzar la información en relación al transporte, los circuitos urbanos y las alternativas de desplazamiento. Con el aporte realizado por los usuarios sobre el estado de la ciudad, se fortalece la información y se contribuye a la seguridad vial ahorrando tiempos y costes e impulsando un desarrollo sostenible hoy en 14 ciudades de Argentina.

La promoción de iniciativas colaborativas que favorezcan la sustentabilidad da respuesta a algunos de los retos que se nos plantean en el actual escenario de la movilidad. ¿Qué calidad de vida tendríamos si dejáramos perder, como en estos momentos, casi 3 años de vida dentro de un vehículo por el tiempo que tardamos de ir de un lugar a otro de la ciudad? ¿Qué sucedería si pudiéramos disminuir el calentamiento global y replantearnos los parques automotrices, que son los causantes del 25% del CO2 en el mundo? Estas son algunas preguntas que debemos empezar a respondernos.

Y para hacerlo, son básicas las campañas que animen a la población a ir en autobús público, a usar la bicicleta, a salir con los patines, a moverse en el subte o a viajar en tren y ofrecer un enfoque integrador en el que se proponga el viaje combinando todas estas alternativas como la mejor de las opciones.

 

Fuente: La Voz