El Parlamento europeo ha obligado a que el dispositivo pueda desconectarse en caso de que su funcionamiento sea inadecuado o lleve a equívoco.

 

Limitador de velocidad

Si tardas más de tres años en cambiar de coche, el próximo que compres dispondrá de una tecnología que ahora no puedes imaginar. El Parlamento Europeo ha aprobado una reforma de la legislación en materia de seguridad que incorpora el uso obligatorio de 39 nuevas tecnologías.

Estas incorporaciones obligatorias tienen el objetivo de reducir las cifras de siniestralidad. Una de ellas es el polémico sistema que ratifica que la velocidad del vehículo siempre se encuentra por debajo de los límites establecidos: Control Inteligente de Velocidad.

Los gobiernos de los países miembros del Consejo ya han aprobado inicialmente estas nuevas normas. La obligatoriedad de incorporarlos lo han fijado para mayo de 2022 para los nuevos modelos; esto quiere decir para los coches que todavía no se han diseñado. A partir de mayo de 2024 deberán estar de manera generalizada también en los modelos actuales.

 

 

Otros sistemas

Además del Control Inteligente de Velocidad, la nueva legislación también incluye otros sistemas como:

Un interruptor de emergencia del motor, otro de advertencia avanzada de distracciones del conductor y el de traspaso de carril, sistema que ya es utilizado por algunos modelos.

También será de obligatoria inclusión en los coches un detector de marcha atrás junto a una nueva señal de parada de emergencia que sea más eficaz que los triángulos reflectantes, su colocación puede generar accidentes.

Asimismo incluye la probabilidad de instalar un sistema de bloqueo del vehículo a causa de la alcoholemia.

 

 

“Caja negra”

Los diputados también han conseguido la inclusión en los coches de una “caja negra”. Esta se encargará de reunir los datos críticos relativos al accidente desde segundos antes de que este tenga lugar. Esta “caja negra” actuará como un sistema que facilite datos para que el incidente pueda ser analizado y que ofrezca información para intentar evitarlos en el futuro.

Los camiones y autobuses tendrán que ser diseñados y fabricados para que ciclistas y peatones, los usuarios más vulnerables, sean mucho más visibles para el conductor. También tendrán que contar con sistemas de información de puntos ciegos y aviso de colisión para peatones y ciclistas. Tanto coches como autobuses y camiones deberán tener un diseño que intente provocar el menos daño posible en caso de atropello.

En un principio, los legisladores pensaban que la tecnología actual hacía posible la inclusión de un mecanismo automático de control de la velocidad a través de cámaras que reconocieran las señales de tráfico. O el mismo GPS, con una cartografía que incorpora la información sobre límites de velocidad en el tramo por el que se está circulando.

 

 

Polémica sobre el control de velocidad

Suecia y Holanda han sido los países encargados de probar los sistemas de control automático de velocidad.

En Suecia se han testado los sistemas de control directo del acelerador y también los sistemas “abiertos”, estos únicamente informan al conductor. El desenlace del ensayo es positivo, en parte, al reducir la velocidad media de los usuarios.

No obstante, han sido detectados también efectos perversos como el “comportamiento de compensación”, que quiere decir que los conductores van más rápido en los tramos de carretera en los que el sistema no está activo.

Se demuestra también que en muchos casos provoca la reducción de la la atención, también cuando el sistema no está activo o puede dar un exceso de confianza del usuario en el limitador, de forma que desestime otras circunstancias como condiciones meteorológicas o de luz.

 

 

Discrepancias sobre el limitador de velocidad

El control inteligente de velocidad ha sido el centro de vivos debates durante su tramitación porque las compañías aseguradoras no tienen claro si ayuda o no a evitar accidentes.

Tampoco pensaban los Gobiernos que era una buena idea la obligatoriedad de un control total de la velocidad por parte del sistema. Así que lo cambiaron por el modo “abierto”, cuya función es avisar al conductor de que está circulando a una velocidad superior a la permitida.

 

 

Resultado

Por último, el Parlamento obligó a que pudiera desconectarse en caso de que su funcionamiento fuera inadecuado o que llevara a equívoco. El reglamento ha previsto un período de prueba, con la intención de verificar su utilidad, antes de que sea obligatorio su funcionamiento permanente.

Roza Thun, ponente parlamentaria polaca ha explicado que con esta decisión:

“No introducimos un limitador de velocidad, sino un sistema inteligente que hará que los conductores sean plenamente conscientes cuando sobrepasen los límites de velocidad. Esto no solo aumentará la seguridad de todos, sino que también ayudará a los conductores a evitar multas por exceso de velocidad”.

Con la aprobación de la nueva legislación, después de superar el debate de los ministros de industria o de transporte, únicamente quedará pendiente el reenvío al próximo Consejo para que sea aprobada como “punto A”, denominación de aquellos temas que no necesitan más debate, únicamente la validación jurídica.

En esta legislación también están incluidos límites para impedir que introduzcan sistemas no deseados que entren en conflicto con la vida privada de los conductores. Cualquier sistema debería desempeñar su función sin tener acceso a la información biométrica de conductores o pasajeros, incluido el reconocimiento facial.

 

Fuente: ABC