Accidente patinete eléctrico. Parte del boom de este medio de transporte está en el vacío legal que existe respecto a su regulación y al crecimiento de las empresas que ofrecen estos servicios.

Primer fallecido.

 

El primer fin de semana de febrero se produjo en el país la primera muerte de un usuario de patinete eléctrico, éste fue atropellado por un taxista en Ciudad de México.

Twitter dió difusión al accidente de este hombre de 28 años en la Avenida Chapultepec.

Posteriormente fue la SEMOVI (Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México) quien emitió un comunicado plañéndose de lo ocurrido.

En la información oficial se indica que el causante del accidente intentó huir, pero fue detenido por agentes de la Secretaría de Seguridad Pública.

La SEMOVI ha contactado con la empresa que gestiona el patinete eléctrico con el que se desplazaba la víctima, Lime*, para que ofrezca su apoyo a la familia.

Según el director general de la empresa antes del accidente, Alexander Wieland:

“Latinoamérica tiene la combinación ideal: clima amigable, ciudades muy densas y mucha adopción del SmartPhone”, “sabíamos que iba a ser un boom”.

El vacío legal existente y la incertidumbre para las autoridades y para los ciudadanos ha beneficiado este BOOM en relación a la irrupción de los patinetes eléctricos.

Según el director para Latinoamérica del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (IPTD), centro dedicado a la movilidad, Bernardo Baranda: “no hay todavía una normativa modelo”.

 

Dos Modelos:

 

Esta es la razón por la que hay dos extremos:

Ciudades que no regulan en absoluto y las que lo hacen de forma muy estricta.

Esta ausencia de reglamentación ha beneficiado el crecimiento de las empresas encargadas de ofrecer este servicio por diferentes países, mientras que se incrementaba también las inversiones en las mismas.

Utilizando este medio de transporte, los usuarios tienen ventajas relacionadas con la rapidez y la comodidad en sus desplazamientos por el centro de las ciudades, los patinetes pueden conseguir hasta 14 kilómetros por hora, en la búsqueda de una “movilidad sostenible”.

El incremento de las cifras de las empresas que ofrecen este tipo de servicios, como Lime, ratifica esta situación.

En la capital del país azteca el crecimiento de usuarios ha sido de un 10% semanal, promovido por la falta de aprovisionamiento de combustible que el país entero sufrió en enero, con la consecuente propagación a otras urbes.

Reglamentación

Posteriormente la SEMOVI, a través de un comunicado de prensa, ha declarado que desde el pasado 1 de febrero ha ajustado la reglamentación de los permisos temporales a los prestadores de servicios de movilidad, básicamente bicicletas sin anclaje.

En el permiso temporal revocable queda establecido que las empresas son las responsables de los daños y perjuicios que los usuarios puedan sufrir y de terceros ajenos al uso.

Son las empresas, y no el Gobierno de la Ciudad de México, las encargadas de ofrecer tanto la asistencia como la cobertura si hay un incidente o hecho de tráfico.

De todos modos, la educación es uno de los ejes importantes, sobre todo en una ciudad tan extensa como la capital azteca.

Las pocas vías de uso exclusivo para ciclistas se invaden constantemente sin que esta acción se vea sancionada.

Los conductores de transporte público pueden mostrarse agresivos si se les cuestiona su falta de respeto por el reglamento.

 

*Empresa tecnológica de movilidad creada en junio de 2017 cuyo objetivo es ofrecer soluciones sustentables al problema del transporte de puerta a puerta (Fuente: li.me/es)

Fuente: Europa Press; HiperTextual; ElPais