El proyecto Autonomous Ready Spain se está llevando a cabo con 300 vehículos de reparto y 85 autobuses de Barcelona

 

Elementos de seguridad

Algún día las cámaras inteligentes y los sensores serán elementos de seguridad de uso obligatorio en todos los vehículos, tal y como ahora lo es el cinturón para coche o el casco para la moto. Antes de llegar a ese momento, es necesario que se lleven a cabo con anterioridad pruebas y valoraciones en un entorno real en el día a día de las calles.

Barcelona ha sido el lugar elegido para probar el sistema más avanzado que en estos momentos hay en el mundo a través de un proyecto en el que participa la DGT (Dirección General de Tráfico), el Ayuntamiento de la ciudad y la empresa Mobileye. Aproximadamente en 300 vehículos de reparto y 85 autobuses se han incorporado unas cámaras conectadas a unas herramientas de reconocimiento visual y procesado de datos que hace posible la predicción de una posible colisión en tiempo real.

 

Sistema antiatropello

En el momento en que este sistema inteligente detecta que se puede dar una situación que ponga en peligro a alguien, se enciende un piloto rojo que se encuentra en el salpicadero y suena un sonido a modo de alarmar para avisar al conductor. ¿Cuáles son esas situaciones que hacen encender el piloto rojo?. Puede ser un peatón que no se ha detenido en un paso de cebra, una moto que viene por otro carril adelantando a gran velocidad, etc.

Estos dos colectivos, peatones y motoristas, además de los ciclistas, son el eslabón más débil de la movilidad urbana. En lo que llevamos de año, en Barcelona se han contabilizado 21 víctimas mortales en accidentes de tráfico, el mismo número que en todo el año anterior. De esas víctimas, únicamente una se encontraba dentro de un coche, trece eran motoristas, seis eran peatones y uno ciclista.

 

Proyecto Autonomous  Ready Spain

El proyecto en el que participa la DGT, el ayuntamiento y Mobileye se denomina Autonomous Ready Spain y, según los primeros datos que se han obtenido tras dos meses de funcionamiento, la tecnología ha avisado de 668 potenciales colisiones de vehículos contra peatones o ciclistas que podrían haber acabado en un accidente.

Pero este sistema no previene únicamente situaciones de peligro, también mapea todo lo que ve y ha realizado el geoposicionamiento de forma anónima de 37.000 ciclistas y 240.000 peatones. Esto permitirá que el servicio de Movilidad del ayuntamiento disponga de una gran cantidad de datos que, si son bien tratados, podrán ayudar en la determinación de puntos negros en la ciudad, además de tomar medidas para la mejora de la seguridad vial en esas intersecciones.

Durante la presentación del proyecto, el pasado 2 de diciembre, el director general de la DGT, Pere Navarro, subrayó que “hasta ahora se ha hecho mucho para que el conductor y los que van en el coche viajen seguros, pero ha llegado el momento de pasar de una visión que en cierta manera es individualista a un uso de la tecnología pensado para mejorar la seguridad de todos los usuarios de la vía pública”.

 

Objetivo del proyecto

Que al proyecto se hayan sumado diversas empresas de reparto como Correos y Seur y grandes empresas con flotas como Alphabet, Ferrovial y Endesa hace que este cuente con el impulso definitivo. El objetivo final del mismo es que sean 700 los vehículos que cuenten con este sistema de asistencia a la conducción instalado el año que viene, para llegar a los 5 000 en 2022.

TMB (Transports Metropolitans de Barcelona) se compromete a que la totalidad de los autobuses que lleguen a cochera a partir de ahora contarán con este nuevo equipamiento tecnológico que advierte a los conductores si detecta a algún usuario vulnerable en los ángulos muertos del vehículo. La Concejal de Movilidad y presidenta de TMB, Rosa Alarcón, ha anunciado que “todos los autobuses que vayan incorporándose al servicio irán equipados con el sistema de monitorización”.

El próximo año ya serán un centenar más, mínimo, y se anticiparán de ese modo al requisito de normativa europea que quiere hacer obligatorio los sistemas de seguridad de esta clase en el transporte público rodado a partir de 2022. El desafío que está pendiente es moverlo al conjunto de vehículos privados.

 

Fuente: La Vanguardia