La finalidad del proyecto es la concienciación sobre seguridad vial viviendo en primera persona una colisión

 

Estudiantes de la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU) en Toledo, ciudad uruguaya del departamento de Canelones, en el área metropolitana de Montevideo, han fabricado el primer simulador de colisión operativo de su departamento. La finalidad de esta construcción es la sensibilización de la comunidad sobre la Seguridad Vial.

 

Este proyecto se incluye en el programa Aprender Todos de Ceibal cuyo propósito es que los estudiantes sugieran ideas que tengan relación con su localidad. De este modo, los jóvenes se dieron cuenta que en su comunidad no tenían consciencia de cuáles eran las reglas básicas relativas a la seguridad vial.

 

El departamento de Canelones cuenta con una tasa de mortalidad alta causada por los siniestros de tráfico. Según Unasev (Unidad Nacional de Seguridad Vial), fue registrada en 2017 una tasa de 17,4 fallecidos cada 100.000 habitantes.

 

Uno de los estudiantes que forman parte de este proyecto, Adrián Silvera, explica que:

Se nos ocurrió esta idea porque vimos que en la calle hay muy poca seguridad y queríamos ver si podíamos hacer que las personas se concienticen”.

Observaban, por ejemplo, que no se utilizaba el cinturón de seguridad o que en una moto iban cuatro pasajeros. Esta fue la razón por la que, antes de la construcción del simulador, realizaron entrevistas a diversos ciudadanos para conocer si ellos tenían conocimiento del peligro que supone no respetar las reglas de tráfico. Porque, según el estudiante, “un accidente no es una broma”.

 

Así que los universitarios plantearon a sus profesores de Mecánica y Física, entre otros, fabricar un simulador para que la ciudadanía pudiera probarlo y experimentar en su propia piel el golpe de contención del cinturón de seguridad que se produce cuando el vehículo se detiene de forma brusca.

 

Los formadores referentes fueron Rosa Valdez y Alejandra Bermúdez, pero también contaron con la ayuda de Unasev. “Les dieron a los jóvenes dos charlas en el centro para poder brindarles conocimiento sobre seguridad vial y sobre cómo realizar el simulador”, explica la profesora Valdez.

 

Fabricación del Simulador de Colisión

El simulador de colisión está formado por un chasis, un cinturón de seguridad, un asiento de coche y  diversos materiales adquiridos gracias a la ayuda económica de Álvaro Gómez, alcalde de Toledo. El profesor de Mecánica, Martín Campiglia, explica que:

“Empezamos a juntar fierros [hierro] para ver cómo lo hacíamos, ya que no había mucha información al respecto”. Cortar esos hierros y soldarlos fue el trabajo de los estudiantes para dar el pistoletazo de salida al proyecto en solo 6 meses.

 

Otra de las cosas que se trabajó fue el torno y resolver la parte electrotécnica en el tablero de electricidad. La base a través de la cual se desliza el asiento del coche está colocada sobre el chasis en un soporte de hierro que cuenta con una pendiente descendiente. Cuando la persona sube al simulador y se ciñe el cinturón de seguridad, los jóvenes con una cuerda tiran el asiento hacia atrás.

 

Debido a la gravedad, la silla recorre toda la base en forma descendente a ocho kilómetros* por hora y, al llegar al final, se detiene en un golpe seco. Si un golpe a esta velocidad es evidente, los estudiantes con este proyecto quieren que los ciudadanos se imaginen cómo sería el impacto a una velocidad mucho mayor, tomando así conciencia del problema.

 

También se contó con la ayuda del profesor de Física y también fue muy importante porque, para conseguir el objetivo buscado, el simulador debe tener una cierta inclinación para así, cuando se deslice, pueda llegar a la velocidad de los 8 km/h.

 

Pruebas del Simulador de Colisión

El simulador de colisión fue probado por los estudiantes antes de que lo presentaran en la Feria de Educación celebrada en una plaza de la ciudad de Toledo y a la que acudieron cientos de ciudadanos para poder probar su impacto. Según Adrián Silvera, “la reacción de la gente era que no podía creer como a ocho kilómetros el impacto era grande”.

 

Este simulador se quedará en la ciudad para que puedan seguir probándolo y, a la vez, continuar también con el proceso de concienciación relativo a la Seguridad Vial. Por otro lado, el estudiante hace hincapié en el hecho de haber cumplido con el objetivo marcado: crear el simulador y presentarlo ante la sociedad.

“Fue un proceso largo pero lo importante fue todo lo que aprendimos”.

 

*Un choque a 8 km/h se puede producir durante un estacionamiento o en un semáforo”. Si no se lleva puesto el cinturón, puede ocasionar lesiones muy importantes.

 

Fuente: El Observador